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¿Qué necesito en mi taller de costura? parte 2

Actualizado: 26 ene 2021



Se dice que coser y cantar es cosa de empezar, pero después de empezar, hay que continuar y para ello tenemos que aprender a identificar las cosas nos ayudarán a ser más productivos, tener mejores acabados y poco a poco, montar un taller de costura ideal para nuestros proyectos; sea lo que sea que realizamos.


Como sabes, este blog se enfoca en el desarrollo de prendas de vestir, así que partiremos desde esta perspectiva para entender los elementos y herramientas que nos facilitan la creación de las mismas, pero que de ninguna forma deben ser parte de nuestro kit de inicio para comenzar a hacer moda a nuestro modo.


Si aún no has leído la parte uno de este artículo puedes dar click aquí y conocer los básicos y fundamentales para iniciar con nuestro taller de costura y crear proyectos espectaculares.

 

Máquinas especializadas


Cuando confeccionamos prendas de vestir podemos hacerlo como un pasatiempos, como un negocio pequeño o mediano, e incluso para desarrollar una gran empresa; para delimitar esta entrada y no ahogarnos en cientos de temas, te hablaremos de máquinas que te permitirán mejorar tu pasatiempos e incluso convertirlo en un pequeño negocio; es importante que sepamos que las máquinas especializadas pueden ser dos, tres o cuatro veces más caras que una máquina familiar multifunciones común, pero que pueden ser útiles según los proyectos que realizamos.


Si quieres saber a lo que nos referimos da click aquí.


Comencemos con una de las máquinas favoritas, más conocidas y más útiles para cualquier tipo de proyecto: la máquina Overlock, remalladora o fileteadora.




Este tipo de máquina se desarrolló, primero, para reducir el tiempo de producción industrial y mejorar los acabados internos de las prendas; su función es realizar una costura de orillado mientras refina las orillas de la tela con una navaja integrada para crear esos acabados comunes en las prendas que compramos. Su uso puede ser simplemente para realizar orillado de las piezas o para unir con costura de unión cerrada los proyectos y evitar coser con pespunte recto las piezas reduciendo significativamente el tiempo de costura.


Esta máquina es perfecta para realizar proyectos con telas elásticas o tejidos de punto; aunque también funciona muy bien con tejidos planos; algunos de los modelos domésticos permiten realizar puntadas como el festón; que es una costura de orillado muy cerrada y pequeña, típica en los ruedos de vestidos de noche; además permite adaptar distintos accesorios para plegar, fruncir o colocar adornos de forma muy simple; si estamos pensando en vender nuestro proyectos, es una aliada perfecta para ofrecer una calidad más industrial con lo que nuestros clientes se sentirán cómodos.


Otra de las máquinas que pueden ser de mucha utilidad; dependiendo de los proyectos que realizamos, es la máquina Coverstitch, collareta o interlock.



Al igual que la máquina Overlock, su desarrollo inicial fue para la industria y mejorar los tiempos de producción, procesos y acabados principalmente en prendas deportivas o con tejidos de punto. La ventaja principal de esta máquina es que puede realizar pespuntes rectos dobles o triples al frente de la prenda y una puntada similar a la de orillado al interior sin cortar sus orillas, por tanto podemos unir dos o más piezas de tela al mismo tiempo a diferentes distancias y dar acabados tanto internos como externos al mismo tiempo.


Estas máquinas pueden ser de 4 ó 5 hilos, aunque funcionan perfectamente bien incluso con 2 hilos. Las de 4 hilos únicamente realizan pespuntes rectos superiores, ya sea uno, dos o tres y en la parte inferior genera una costura similar a la de orillado; mientras que las de 5 hilos pueden realizar lo mismo que las de 4 pero agregan una puntada de entramado en la parte superior del proyecto; lo cual puede ser un plus para algunos proyectos.


Otras máquinas que podemos considerar para mejorar nuestro taller de costura son aquellas con funciones de bordado; existen muchos modelos familiares que mezclan funciones simples de costura con plantillas de bordado decorativo, e incluso hay modelos nos permiten generar nuestros propios diseños y dar un toque único a lo que hacemos. Este tipo de máquina puede ser muy útil si realmente el bordado es parte esencial de lo que realizamos y le vamos a sacar el provecho, el costo de este tipo de equipos es bastante elevado.

En esta entrada te hablamos de algunas de las costuras más comunes para cualquier tipo de proyecto.


Herramientas de corte


Además de nuestras bellas tijeras de sastre en nuestro taller podemos agregar otro tipo de tijeras para labores específicas como el bordado; pero también podemos mejorar nuestras herramientas de corte general agregando tijeras de zigzag, tijeras eléctricas, cortadores rotativos manuales o eléctricos, e incluso cortadores de térmicos.


Las tijeras de zigzag son sumamente prácticas para “controlar” el deshilachado de algunas telas, pues al momento de cortar se crean bordes triangulares que generan una especie de barrera que evita, de cierto modo, que los hilos se salgan sin control uno tras otro, como sucede con un corte lineal; aunque claro, esto en realidad no garantiza que se deshilachen las telas por lo que es necesario realizar otro tipo de acabados para que el uso y la fricción no termine por deshacer las orillas de la tela.


Las tijeras eléctricas son una excelente opción cuando realizamos muchos cortes o tenemos alguna dolencia en las manos que les impide moverse libremente; su uso sólo requiere que sigamos la línea de corte sin tener que activar manualmente el mecanismo de los filos, es decir, abrir y cerrar. Este tipo de tijeras pueden ser recargables o conectarse a la luz con un cable; no son difíciles de usar y controlar, sin embargo es recomendable seguir las instrucciones de uso, manejo y cuidado de esta herramienta.


Los cortadores rotativos manuales cuentan con navajas circulares de distintos tamaño e incluso con distintas formas en el filo para generar cortes en zigzag o con figuras especiales a lo largo del corte; aunque su uso general es con papel funcionan maravillosamente con telas de distintos grosores, dependiendo el tipo de tela se pueden cortar hasta 3 capas al mismo tiempo; sin embargo lo ideal es usarlo para cortar sólo una capa y tener un resultado adecuado de corte.


Quizá otra de sus desventajas es que se debe usar, sí o sí, en conjunto con una tabla de corte de silicona reestructurante; estas tablas de corte vienen marcadas con medidas ya sea en cm o pulgadas y algunas cuentan con distintas líneas para cortar en ángulos específicos e incluso curvas; las hay de distintos tamaños y son muy útiles cuando se hacen cortes de piezas pequeñas o materiales delicados; ya aunque hay de distintos precios, las de buena calidad no son muy económicas.


Los cortadores circulares eléctricos son muy similares a la tijeras eléctricas pero con una navaja circular que, según el diámetro de la misma, permite cortar una o varias capas de tela al mismo tiempo, lo que las hace ideales si estamos pensando en tener un pequeño negocio; a diferencia de un cortador manual no requieren más que de una superficie plana y lisa para que funcionen adecuadamente pues cuentan con una placa inferior a la cuchilla que nos permite entrar en la tela como si fuera una tijera normal y guiar a lo largo de las líneas de corte de forma práctica, simple y rápida.


Finalmente, los cortadores térmicos se pueden encontrar de diferentes variedades, este tipo de herramientas cuentan con una resistencia que calienta la cuchilla o punta del mismo y que al pasarla sobre la tela quema las fibras y sella el corte, lo cual evita también que se deshilachen las orillas; son muy útiles para realizar cortes limpios a los cuales no se les desea realizar un acabado en las orillas pero no funcionan con todos los tipos de telas.


Planchas y vaporizadores


Aunque una plancha común y corriente puede ser sumamente funcional sabiéndola utilizar; no es mala idea pensar en una plancha semi profesional o de sastre. Este tipo de planchas cuentan con un generador de vapor integrado de hasta cuatro litros de agua, evitan la oxidación, la calcificación y generalmente se utilizan con protectores de teflón que evitan las quemaduras de la tela. Una de las desventajas es que se debe utilizar agua destilada, bidestilada o desmineralizada.


Si en conjunto podemos comprar una mesa de planchar de sastrería o tintorería tendremos una excelente y funcional estación de planchado en nuestro taller; ahora que también podemos optar por plancha menos especializadas pero que tengan características similares.


A diferencia de las planchas, los vaporizadores no se utilizan para planchar, sino que nos permiten preparar las telas antes del corte y realizar un acabado similar al de la tintorería en las prendas terminadas sin riesgo a ser quemadas, ensuciadas o arrugadas con el movimiento sobre la tabla de planchado.


El vapor es agua, literalmente; cuando se vaporiza una prenda o una tela, la humedad penetra en las fibras y permite que estas elonguen o reduzcan a su máximo; además, la temperatura del vapor tan alta que elimina virus o bacterias, por lo que es un excelente sanitizante de superficies, telas o prendas; es importante que el vapor NO SE DIRIJA NUNCA HACIA UNA PERSONA O SER VIVO; y entre sus múltiples curiosidades, el vapor es un excelente eliminador de olores.


Maniquíes


Los maniquíes son elementos funcionales y decorativos comunes para la exhibición de prendas de vestir así como para su elaboración; incluso existe una técnica de creación de prendas conocida como “moulage” o modelado sobre maniquí, que consiste en dar forma a las telas sobre este elemento y generar patrones desde lo más simple hasta lo más complejo.


De forma simple se puede decir que hay maniquíes exclusivos para la exhibición y pueden ser cuerpos completos con rostro, cabello, en posición fija o articulados para poder moverlo a nuestro gusto o necesidad, realistas o extravagantes, de medio cuerpo, bustos, femeninos, masculinos, infantiles, de distintos materiales; en fin, una gran e inmensa variedad que funcionan de maravilla para vender.


Mientras tanto, en un taller de costura se utiliza, generalmente, un tipo de maniquí conocido como de sastre o modista, y aunque son prácticos; no son esencialmente fundamentales, al menos no en un principio.


Su practicidad radica en dos cosas principalmente; la primera es poder visualizar la prenda en tercera dimensión y el comportamiento de esta sobre “un cuerpo” y la segunda, es realizar algunas técnicas de modelado o drapeado de telas; aunque también sirven para exhibir una prenda; sin embargo, sus proporciones se basan en estándares que pocas veces corresponden a un cuerpo real, son rígidos, normalmente no están articulados y no son económicos.


Los maniquíes de modista vienen en tallas “estándar” según el país donde se fabriquen; los hay de cuerpo de dama, de caballero o infantiles; de una solo talla o ajustables a dos o tres tallas más grandes; generalmente se fabrican de fibra de vidrio, para montarse en una base móvil y se forran con telas resistentes, pues deben permitir la inserción de alfileres constantemente sin que se dañe; los más comunes son aquellos que van desde el cuello hasta la parte baja de la cadera, pero también hay algunos con piernas y brazos.


Cuando elegimos un maniquí debemos considerar no solo la talla adecuada, sino algo que nos sea realmente funcional y práctico. Una de las razones por las que no lo consideramos tan prácticos en un principio es porque para abarcar distintos tipos de cuerpos se requerirían muchos maniquís, además, si hacemos prendas a medida podemos ajustar sobre la propia persona y si realizamos técnicas como drapeado, se puede sustituir con otras formas prácticas sin necesidad del maniquí de modista o sastre.


 

Estas tres herramientas son un extra para nuestro taller de costura, si nos dedicamos a la confección de prendas, pero como hemos dicho a lo largo de estas dos entradas, no es necesario tener todo desde un principio.


Acondicionar un taller de costura adecuado a nuestros proyectos es algo que lleva tiempo y dinero; conforme aprendemos más cosas o realizamos otras técnicas de costura debemos buscar los elementos que nos harán el proceso más práctico y simple; recordemos que el mundo de la costura es muy amplio y diverso, al igual que sus herramientas y complementos.


Esperamos que estas dos entradas te sean útiles para que puedas montar el taller de costura perfecto para ti; por supuesto que hay muchas cosas más, pero estos elementos son los que consideramos adecuados para empezar o agregar con el paso del tiempo.


¿Qué otras herramientas crees que son necesarias para montar tu taller ideal?


 

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Aquí te dejamos una entrada muy interesante sobre la ropa y su verdadera importancia.





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